Los túneles de Guanajuato

Los túneles son un emblema de esta historica ciudad. A través de estos túneles puedes recorrer las entrañas de Guanajuato además de poder admirar estas imponentes joyas arquitectonicas, reflejo de la actividad minera que por mucho tiempo caracterizó a la Ciudad de Guanajuato.

Gran parte del encanto de Guanajuato radica en lo insólito de sus construcciones de llamativos colores colocadas una sobre otra con estrechos callejones e imponentes obras arquitectónicas coloniales, y debajo de todo esto, la magia de la ciudad continúa con más de 8 magníficos kilómetros de imponentes túneles que comunican la ciudad

Túnel Principal
Túnel Principal

Transitando por Guanajuato llega el momento en que las calles comunes se convierten en entradas al interior de la Tierra, como si se tratará de enormes hormigueros. Estos túneles permiten una mejor vialidad y conectan a toda la ciudad, pero este no fue el principal fin por el que se construyeron.La ciudad de Guanajuato sufría de múltiples inundaciones y los remedios para controlarlas no eran suficientes, así que las autoridades municipales buscando soluciones que terminaran con este problema proyectaron el primer túnel en el área de El Cuajín empezando en la Hacienda de San Agustín donde ahora se encuentra el mercado de Embajadoras y terminando atrás de la presa Pozuelos. El túnel serviría para captar las aguas provenientes del Monte de San Nicolás y enviarlas fuera de la ciudad, porque en esa época al no tener un cauce las aguas pasaban por la ciudad provocando fuertes inundaciones. El 10 de enero de 1822 fue aprobado el proyecto pero no comenzó a construirse sino hasta el 4 de junio de 1883 y fue suspendido en 1885 cuando apenas se habían perforado 135 m. de largo.

En 1905 la ciudad volvió a sufrir otra gran inundación y las autoridades decidierón seguir con los trabajos y abrir otras vías más de desahogo como esta. Las obras continuaron el 25 de junio de 1906 y el primer tunel concluyó en 1908 y se hizó una gran fiesta entre la población, se inaguró en presencia de las autoridades y grandes personalidades de la política, se tocaron las campanas de los templos y la música sonaba por toda la ciudad. Aunque aún faltaba concluir algunos detalles como el revestimiento de los túneles para mayor seguridad.

El primer túnel, "Túnel del Cuajín", tiene una longitud de 1,162 metros y su diámetro es de 7 metros. La obra estuvo a cargo del ingeniero Ponciano Aguilar y como la ciudad es una ciudad minera, se implementaron las técnicas mineras en los túneles, aunados a técnicas italianas y maquinaria de calidad. La ciudad de Guanajuato fue creciendo y sus calles aptas para caballos y carretas no estaban preparadas para la modernidad. El creciente tráfico vehicular obligó a buscar nuevas alternativas que solucionaran este problema, estas debían respetar las características y la belleza típicas de la ciudad, así que el mismo sistema de túnel que se utilizó para desaguar las aguas de las lluvias también serviría para desaguar el tráfico vehicular. El Minero y la Galereña fueron los primeros túneles que se hicieron con este propósito y de a partir de ahí se vinieron realizando varios túneles más, comunicandose unos con otros.

A pesar de que los primeros túneles fueron terminados hace más de 25 años, actualmente se siguen utilizando estos medios para aligerar el tráfico de la ciudad y se construyen con técnicas más avanzadas. Además de ser una excelente alternativa para el caos vial, estos caminos subterráneos son algo único que le imprime un sello inigualable a esta ciudad, la embellecen y nos invita a disfrutar de su magia e historia.